5 grandes retos para el almacenamiento de datos empresariales en 2018

INFINIDAT ha hecho público un listado con los principales retos en materia de almacenamiento de datos a los que tendrán que enfrentarse las empresas en 2018, ante la necesidad de realinear sus presupuestos de TI para continuar su proceso de transformación digital.

Estas son las 5 claves que enumeran los expertos de INFINIDAT:

  1. La transformación digital (DX) en la que están inmersas muchas empresas obligará a éstas a conciliar sus necesidades de más capacidad de almacenamiento y mayor rendimiento para analizar los datos que están recopilando. Según los expertos de INFINIDAT, la única forma económicamente razonable de capturar, analizar y retener datos en procesos de DX es el almacenamiento persistente basado en discos de alta capacidad. Las aplicaciones de localidad de referencia serán cada vez más importantes para la analítica de datos, especialmente para aplicaciones en tiempo real como la detección de fraude.
  2. Las organizaciones de TI “sólo flash” tendrán que replantearse su estrategia, ya que la capacidad efectiva de almacenamiento se limita a 1:1 y el coste por TB flash total efectivo se dispara hasta 10 veces el coste en discos de alta capacidad. los sistemas de caché DRAM optimizada seguirán ofreciendo un mejor rendimiento, y proporcionarán un mejor equilibrio entre picos de múltiples cargas y requisitos de capacidad a largo plazo.
  3. El cifrado y compresión pasarán a ser “commodities”. El GDPR y otras nuevas leyes van a requerir como obligatorio el cifrado global de los datos. La deduplicación y la compresión ya no serán suficientes ni efectivas por sí solas, por lo que veremos un drástico impacto en la capacidad de almacenamiento. Esto, a su vez, va a producir un cambio en la propuesta de valor para el rendimiento, la disponibilidad, la fiabilidad y la sencillez de integración con soluciones verticales y horizontales.
  4. A medida que la nube se adentra en la empresa, el almacenamiento y procesamiento de datos será más importante que nunca: en 2018 comenzaremos a ver la proliferación de modelos como el edge computing o el fog computing. El primero, para compensar la lentitud de la nube mediante recopilación y análisis de datos “en el extremo”, mientras que el segundo (también conocido como “computación en la niebla”) permitirá algo parecido, pero dará aún más peso específico a los dispositivos (no en vano, es un modelo creado especialmente para enfocarse en el IoT) al utilizarlos como punto de acceso para aumentar la velocidad del procesamiento de los datos.
  5. El networking será el nuevo cuello de botella: En 2018 veremos avances en el rendimiento del almacenamiento (caché optimizada, nuevos diseños NVMe, etc.) que eliminarán este elemento de la lista de “sospechosos habituales” de bajo rendimiento y generadores de problemas. Ethernet ganará (de nuevo) la batalla de los protocolos en la nueva generación de data centers, con NVMe como componente clave. Durante los próximos años, podemos esperar niveles de transferencia de 400GB/s y 800GB/s en producción. Junto con la mejora en el rendimiento que supone NVMe,

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *