Aspiration: ¿castillo de arena o inicio de algo transformador?

 

Contra-copia

En los últimos años hemos escuchado críticas a quienes la opinión pública considera responsables de la crisis: los directivos de empresas, los políticos, las grandes corporaciones que manejan su enorme influencia para su propio beneficio. Es una pena ese hábito de buscar fuera las responsabilidades cuando todos, en mayor o menor medida, por acción u omisión, hemos contribuido a la crisis.

El ejercicio de buscar culpables fuera suele ser estéril: surge el desaliento, el cinismo, la falta de esperanza por el futuro de una sociedad, el afán de revancha, etc. Mejor poner el foco en lo que uno puede hacer para que cambie el curso de las cosas y para que cada individuo se convierta en un constructor de confianza.

 

 “La confianza es el lubricante que posibilita el que las instituciones y

los ciudadanos operen sin excesiva fricción y por tanto con cierta eficiencia.”

 

Aquellas personas que contribuyen a incrementar la confianza en las instituciones o empresas, y entre los individuos hacen un gran servicio a la sociedad. Y es precisamente por esto por lo que las plataformas que dan lugar a la economía colaborativa arrojan una ventana de esperanza en un presente que parece ir en la dirección opuesta.

Hemos dicho en otros artículos que uno de los desafíos más apasionantes que tenemos frente a nosotros es el de formular una forma nueva de estar en sociedad, de convivir, de compartir un proyecto de vida en común. De cómo estar juntos, en una palabra. Y esa construcción debe apoyarse en sus cimientos en la confianza.

Las iniciativas de economía colaborativa que repasaremos en los siguientes posts aún deben resolver muchas dudas, y distan mucho de ser perfectas. Pero parten de una postura más justa, más humana, en las relaciones entre cliente y “empresario”, que muchas veces lo que hace es proporcionar una plataforma y unas reglas de juego que facilita el que los clientes puedan co-crear una relación entre sí, o con la empresa, más justa y eficiente.

“Confiamos en que si le aportamos valor, y actuamos movidos por

buenos valores, usted nos pagará de forma justa, y que nos

respetará por respetarle a usted. Además, si le pedimos

que nos confíe su dinero, ¿no deberíamos también confiar en usted?”

 

Una clave para que las relaciones sean más eficientes es el tratamiento digital de la información sobre los clientes y la que los clientes proporcionan a la plataforma: las recomendaciones, los ratings, los rankings, los perfiles de uso, etcétera. posibilitan el que las relaciones sean más eficientes cuanto más se use el sistema, y el que la transparencia premie a los “buenos” (productos o usuarios de la plataforma) y castigue a los “malos”. No hace falta recurrir a Uber: muchos nos basamos en las opiniones de clientes al adquirir un producto en Amazon.

Un ejemplo interesante nos lo presenta la plataforma de gestión de inversiones Aspiration. Formada por ex gestores de grandes empresas de inversión y fundadores de start-ups de Sillicon Valley, Aspiration ofrece a sus clientes las estrategias de inversión aprendidas en la gestión de grandes fortunas.

En Aspiration se dan ingredientes clásicos de una buena iniciativa: un nicho amplio de mercado mal servido por los competidores actuales y una buena propuesta de valor que facilita la captación de esos clientes mal atendidos. Y razones poderosas para confiar.

El nicho de mercado es la clase media estadounidense, que no dispone de grandes fortunas pero en agregado conforma un potencial mercado inversor grande. El motivo de fondo es la búsqueda de un modelo más humano, más justo y más responsable para invertir. Los proyectos son seleccionados por el equipo de Aspiration y bien explicados a los inversores, que deciden en última instancia dónde va su dinero.

¿Y las razones para confiar? El currículum de los que conforman la firma, su donación del 10% de los ingresos a obras sociales; pero sobre todo, su compromiso en las comisiones: el cliente decide qué porcentaje de sus inversiones da como comisión por los servicios prestados a Aspiration. Voluntariamente. Lo expresan con claridad meridiana en la propia página web:

En sus dos primeros meses de existencia, Aspiration alcanzó una cifra razonable de inversores: 2 millones de dólares en activos y 700 clientes. ¿Sobrevivirá una empresa así en el futuro? El tiempo lo dirá. Pero es innegable que plantea un buen ejemplo para quienes están interesados en que los negocios tengan un propósito más noble y humano.

Luis Huete

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