Flexibilidad laboral: el nuevo reto de las empresas en 2017

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España sigue siendo uno de los países con menor índice de flexibilidad laboral, una cuestión que influye directamente en la capacidad productiva de nuestro tejido empresarial y que afecta a la hora de poder persuadir y conservar el talento de los profesionales. Conscientes de este hecho, cada vez son más las empresas que apuestan por el reto de implementar un modelo de trabajo flexible que consiga mejorar su balance de resultados.

La compañía  Lexington, a través del feedback recibido por empresas ubicadas en sus centros de negocios, establece cuáles son las tendencias en cuanto a flexibilidad laboral que se impondrán en el próximo año 2017:

  • Movilidad geográfica: Las empresas deberán nutrir a sus respectivos negocios de una capacidad tecnológica suficiente que permita mantener conectados a sus clientes, empleados y proveedores entre sí. Estén donde estén. Un profesional, con las aptitudes necesarias para desempeñar un determinado puesto, no tendría que encontrar en la distancia una traba a su incorporación como integrante de la plantilla.
  • Flexibilidad horaria: Una cuestión íntimamente ligada al aumento de la productividad. Hoy en día todavía seguimos encontrando compañías con rígidos sistemas de control en este sentido, pero el reto en 2017 será adquirir la concienciación necesaria al respecto y dotar de mayor autonomía a los empleados para que puedan establecer sus propios ritmos de trabajo.
  • Conciliación laboral y familiar: No se trata de la reducción de la jornada laboral a contratos a tiempo parcial, sino de otras opciones que permitan conciliar la vida laboral y familiar proporcionando a los trabajadores mecanismos con los que poder seguir siendo igual de productivos, tanto en la oficina como fuera de ella. Estrategias como la flexibilidad retributiva (que facilite atajar imprevistos o determinados contextos personales), la ya más consolidada reducción de jornada, el teletrabajo (tanto de empleados como también de autónomos y emprendedores que pueden trabajar desde casa a la vez que disponen de herramientas como la oficina virtual para cubrir sus necesidades básicas de espacios) o la distribución de las tareas por proyectos son claves a la hora de alcanzar una conciliación laboral y familiar real.
  • Espacios de trabajo flexibles: La oficina deja de ser un espacio cerrado conformado por mesas y sillas al uso. La oficina flexible se configura con amplias zonas comunes, proclives a la co-creación y al intercambio. Todo ello en favor de una cultura corporativa mucho más avanzada. Los puestos de trabajo “sin dueño”, donde todo es de todos y nada es de nadie, (los hotdesking) se convierten en una tendencia imparable y los espacios adaptables a cada momento en un modo eficaz de optimizar costes.
  • Flexibilidad jerárquica: El trabajo flexible se encuentra también en el modo en el que los jefes y empleados se relacionan. En 2017, consecuentes con su importancia, los líderes empresariales tendrán que aumentar su capacidad de escuchar y, sobre todo, tener en cuenta las ideas y opiniones de la plantilla, dando el valor y reconocimiento que merecen y rompiendo las barreras jerárquicas que dificultan la iniciativa individual y colectiva de los equipos. El intercambio de roles o la participación en proyectos comunes son dos herramientas que las empresas deberán poner en marcha, si quieren unirse al reto de la flexibilidad laboral.

 

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