¿Hasta qué punto conviene la vinculación de la hipoteca?

Que los bancos intentan comercializar toda una serie de productos a la hora de firmar una hipoteca no es ningún secreto. La técnica de la vinculación es una de las maneras más sencillas que existen para rebajar el interés de los préstamos hipotecarios. Sin embargo, todo lo que reluce puede no ser oro y requiere, como siempre, de un análisis concienzudo sobre el coste y beneficio real de estos productos.

La vinculación con y sin coste

En primer lugar, una de las cosas que tienen que quedar claras sobre la vinculación es que la ley estipula que las entidades no podrán obligar a los clientes a contratar ningún producto que no sea el solicitado. Esto significa que, a pesar de que las condiciones de vinculación se suelan encontrar bajo la rúbrica de “requisitos” en las fichas informativas de las hipotecas, cabe especificar que se trata de las condiciones específicas para optar al menor interés posible.

Una vez aclarado que está en nuestra mano contratar más o menos productos asociados, podemos realizar una distinción en dos grupos: la vinculación con coste y la vinculación gratuita.

En el primer grupo encontramos los conocidos seguros asociados, como los de vida, hogar, desempleo o, incluso, de coche. La ley dicta que, en caso de adquirir una vivienda mediante financiación, es obligatorio disponer de un seguro del hogar con cobertura mínima de incendios. Este seguro puede ser contratado con cualquier entidad, por lo que es posible realizar una comparativa de ofertas para quedarnos con la que más nos interese.

En el anterior grupo también podemos encontrar otros productos como tarjetas de crédito o débito, planes de pensiones, fondos de inversión. En resumen, toda la gama de productos básicos que ofrece una entidad.

Como vinculación sin coste podemos encontramos la domiciliación de la nómina y de los recibos. La mayoría de los bancos ofrecen cuentas nóminas gratuitas, por lo que es uno de los requisitos más fáciles de cumplir.

¿Cómo saber si la bonificación me sale a cuenta?

Cuando nos informamos sobre las condiciones de un préstamo hipotecario, las entidades nos suelen indicar también un desglose con los conceptos de vinculación, donde se señala cual es la bonificación que se consigue con cada producto.

La mejor manera de saber si interesa o no “casarnos” con el banco es realizar distintas simulaciones de hipoteca con y sin vinculación. En el anterior enlace podemos encontrar una calculadora que genera un informe detallado sobre el coste real de estos productos. Si realizamos simulaciones en paralelo con el interés de la hipoteca sin la vinculación lograremos tener una visión más completa de lo que representa cada elección.

Otro punto que no debemos olvidar es que, a pesar de que el precio que se acuerde para la hipoteca se pueda mantener durante toda la vida del préstamo (a menos que se realice una novación o una subrogación),  el coste de cada uno de los productos vinculados puede variar en el tiempo, ya que sus condiciones específicas no se recogen en las escrituras hipotecarias.

Si en algún momento queremos dar de baja alguno de los seguros que tengamos vinculados, tendremos que avisar un mes antes de la autorrenovación, gracias a la modificación del 1 de enero de 2016 artículo 22 de la ley 50/1980 del 8 de octubre sobre contratos de seguros. Anteriormente este plazo era de dos meses.

 

 

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