LA rotación voluntaria comienza a incrementarse en empresas con empleo estable

El Índice de Dinamismo Laboral, medido por Meta4 y analizado por el IESE, alcanza su máximo histórico registrado con un 22,8% en el tercer trimestre de 2017, siguiendo su tendencia alcista iniciada a principios de 2011. Esto significa que, durante estos tres últimos meses, más de uno de cada cinco trabajadores ha experimentado algún cambio en su estado laboral sin que se hayan creado o destruido puestos de trabajo.

El indicador de dinamismo laboral continúa registrando un elevado y creciente dinamismo en el mercado de trabajo al aumentar más de dieciocho puntos porcentuales entre principios de 2011 y mediados de 2017. Un crecimiento que pone de manifiesto la actividad en la que se encuentran inmersa las empresas y su búsqueda por implementar cada vez más frecuentemente, diferentes medidas que favorezcan la flexibilización del empleo.

Necesidad de renovación y cambio en las plantillas

Este último análisis revela una ligera disminución de las tasas de creación y destrucción de empleos que no se refleja en los volúmenes de contrataciones y bajas (éstas se mantienen en los mismos niveles registrados anteriormente), lo que implica el aumento del dinamismo registrado por el indicador. En el tercer trimestre de 2017, por cada 100 puestos de empleo, han desaparecido 3 y se han creado 5. Así, ambos procesos, tanto el de creación como el de destrucción de empleo, han afectado a un 8% de los empleados. Por tanto, según el informe, el número total de nuevas contrataciones y bajas se ha estabilizado alrededor del 30% de los puestos de trabajo, de los cuales un 22,8% son consecuencia del dinamismo laboral. De estos datos se desprende que, las empresas siguen contratando y prescindiendo de trabajadores, no para cubrir sus necesidades de expansión o reducción de plantilla, sino para renovar y cambiar su Capital Humano.

2017, un año con las mejores perspectivas profesionales

La séptima edición del informe recoge el análisis de uno de los principales factores que contribuyen al dinamismo laboral, la rotación voluntaria, considerado como un indicador del estado de salud del mercado laboral. El informe revela que el número de trabajadores que han abandonado voluntariamente sus puestos de trabajo se ha multiplicado por seis entre 2010 y 2017. Durante el periodo estudiado, la media de empleados que dejaron su trabajo de forma voluntaria ha pasado de, aproximadamente, 1 por cada 600, en 2010, a 1 por cada 100, durante 2017.

A su vez, el Meta4 IDL profundiza en las particularidades de las empresas con mayores tasas de rotación voluntaria. De su investigación se desprende que, hasta 2012, los trabajadores pertenecientes a empresas con plantillas compuestas por altos porcentajes de empleados temporales eran prácticamente los únicos en abandonar voluntariamente su puesto de trabajo al percibir un mayor nivel de precariedad en su empleo. Desde 2014, se produce un cambio de rumbo; los trabajadores de empresas con menor incidencia de trabajo temporal comienzan también a dejar de manera voluntaria sus puestos. Esta tendencia se ha mantenido constante hasta alcanzar su máximo histórico en el verano del 2017, probablemente debido a una mejora de las oportunidades laborales, siendo por tanto este año el periodo analizado con mejores perspectivas profesionales de los últimos tiempos.

 

 

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