Los usuarios perezosos se conforman con la financiación del concesionario, aunque sea más cara

La venta de automóviles nuevos en España ha crecido interanualmente de manera ininterrumpida desde 2013. Este incremento ha hecho que España figure entre los diez países da la OCDE donde más matriculaciones ha habido. En abril de 2018, según los datos de los concesionarios, se vendieron un 12,27 % más de vehículos de pasajeros que en el mismo mes del año pasado. En el caso de los vehículos comerciales, el aumento interanual  ha sido aún mayor, alcanzando un 22,01 %  con respecto al curso anterior.

La mayor demanda en el sector de la automoción ha hecho que la gran mayoría de las entidades de crédito, tanto bancarias como de capital privado, hayan incluido en su catálogo un préstamo coche, cuyas características están adaptadas a la adquisición de un vehículo. Esto hace que estas compañías vuelvan a la pugna con los concesionarios a la hora de ofrecer financiación a los compradores de automóviles, tanto para uso doméstico como comercial. No obstante, los concesionarios siguen aprovechando su capacidad de conceder un préstamo in situ en el momento de la compra. Gracias a su privilegiada posición, podemos encontrar ofertas con condiciones menos favorables que las que podríamos conseguir en nuestro banco o en una entidad financiera de crédito privado.

El ‘leasing’ de los concesionarios esconde una vinculación casi de por vida

A pesar de que una de las principales razones por las que rechazamos la idea de acudir a los préstamos coche que ofrecen los bancos es los productos vinculados que nos obligarán a contratar, muchos no conocen la realidad de la financiación de moda de los concesionarios. En algunos establecimientos le llaman financiación “Preference”, en otros “Flexible” o “Alternativa”, pero en todos nos la ofrecerán como una oportunidad de reducir la cuota mensual para que nuestro préstamo nos resulte más cómodo de amortizar.

Sin embargo, un estudio de mercado del comparador de préstamos HelpMyCash.com ha demostrado que este tipo de financiación oculta, en todos los concesionarios analizados, dos sorpresas nada favorables. La primera es que estas cuotas mensuales esconden una mensualidad final hasta 15 veces más cara que el resto, es decir, que para quedarnos con el coche tendremos que pagar entre 2.500 euros o 5.700. La otra sorpresa viene con la segunda opción, que consiste en devolver el vehículo tras cuatro años asumiendo las mensualidades y seguir pagando por un nuevo coche, generando una vinculación con la marca más larga que la mayoría de las que nos presentan los préstamos bancarios.

Las entidades de crédito privado tienen menos intereses y cero vinculaciones

El hecho de poder financiar el coche en el propio concesionario resulta la alternativa más cómoda, pero también conlleva una repercusión en los intereses que nos aplicarán en nuestro préstamo. Los concesionarios evaluados por el HelpMyCash ofrecían préstamos entre el 8,5 % y el 11,06 % TAE, independientemente del perfil del prestatario. Sin embargo, acudiendo a una entidad de capital privado como Cofidis podremos encontrar un préstamo coche desde el 6,11 %  TAE, más de dos puntos por debajo del coste mínimo que nos aplicarían en un concesionario.

Asimismo, las financieras privadas no suelen imponer la contratación de vinculaciones obligatorias para la concesión del préstamo, terminando nuestra relación con el prestamista una vez hayamos amortizado el crédito. No obstante, desde el comparador financiero nos recomiendan que recurramos a un mínimo de tres presupuestos de financiación para conseguir la que mejor se adapte a nuestras necesidades, pues tanto el banco, como el concesionario o las entidades de crédito privado pueden resultar la mejor opción dependiendo de nuestra situación.

 

 

 

 

2 comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *