Seguridad y agilidad, claves para el éxito en la nueva economía digital

La programabilidad y la seguridad se han convertido en dos factores críticos para las organizaciones que desean sacar todo el provecho de sus infraestructuras TI. El primero de ellos resulta fundamental a la hora de plantear una estrategia que incluya tareas relacionadas con la automatización, orquestación y estandarización, dirigidas a dotar al negocio de una mayor agilidad. Por su parte, garantizar que las aplicaciones y los datos permanecen lo suficientemente protegidos resulta vital al operar en un entorno digital.

Los perímetros de red tradicionales desaparecen rápidamente cuando la infraestructura de una organización comienza a descentralizarse y los datos están por todas partes, con miles de dispositivos accediendo a las aplicaciones ubicadas tanto en centros de datos como en nubes públicas y privadas. Esta realidad facilita la actividad de los ciberdelincuentes, que disponen ahora de un área mucho más amplia sobre la que atacar y probar nuevas modalidades de amenazas.

Defender solamente la red ya no es suficiente, por lo que se hace necesario reconsiderar las arquitecturas de seguridad tradicionales. Con el aumento del tráfico cifrado y el crecimiento de la economía digital, la inteligencia empresarial debe basarse en tres áreas fundamentales: visibilidad, contexto y control.

Tampoco hay que olvidar la reciente entrada en vigor del nuevo Reglamento General de Protección de Datos (GDPR). Para cumplir con esta norma, las empresas deben poder demostrar que han implementado medidas suficientes para administrar, procesar y almacenar correctamente la información de sus clientes. Para ello, no hay más remedio que buscar una protección integral de todas las aplicaciones, desde el centro de datos hasta la nube, así como controlar los accesos, la actividad de los usuarios y disponer de la inteligencia suficiente para poder reaccionar en tiempo real ante cualquier posible incidente.

Solo disponiendo de un completo portfolio de soluciones de seguridad y de arquitectura en la nube, las organizaciones podrán ofrecer una protección de datos integrada y completa que refuerce su eslabón más débil, las aplicaciones.

En este sentido, un proxy de aplicación, situado entre las aplicaciones y el usuario, puede desempeñar un papel fundamental, proporcionando la plataforma que los centros de datos modernos necesitan para abordar los desafíos actuales de seguridad y rendimiento. Asimismo, puede ayudar también a potenciar la automatización y la orquestación para lograr unos costes de operación menores y garantizar las experiencias de usuario más óptimas.

Lograr unas TI más ágiles

Según el informe El Estado en la Entrega de Aplicaciones (SOAD) 2018 de F5, el 57% de las empresas ya están empleando la automatización y la orquestación de TI para optimizar sus procesos.

Según el mismo informe, los departamentos de TI europeos consideran, cada vez más, la programabilidad y la estandarización dentro de sus entornos de automatización y orquestación. Así, el 75% de las empresas consideran que la automatización es algo muy importante para optimizar el funcionamiento de la infraestructura de TI. Un 72% dice utilizar la automatización para lograr unas TI más eficientes capaces de reducir los gastos de operación. Otro 48% piensa que la automatización es clave a la hora de garantizar una escalabilidad que sea capaz de adaptar el negocio a la demanda en cada momento.

Cambiar prácticas manuales basadas en tareas por un nivel óptimo de automatización es clave a la hora de impulsar la mejora continua y el rendimiento empresarial. Esto es así, ya que al desarrollar habilidades para estandarizar los servicios de aplicaciones críticas, las organizaciones pueden lograr una mayor agilidad, desbloquear nuevos niveles de rendimiento y escalar para satisfacer la demanda en un mundo cada vez más complejo impulsado por los datos.

Por otra parte, iniciativas como Super-NetOps, anunciada recientemente por F5, ayudan también a allanar el camino, logrando que los equipos NetOps sean capaces de impulsar la automatización, la entrega continua y la mejora continua dentro de sus organizaciones a través de la adopción de mejores prácticas y de una colaboración más estrecha con los equipos DevOps, asegurando que ambos trabajan por un objetivo común y eliminando las ineficiencias operativas.

David Lumbreras, director de Canal para el sur de Europa en F5 Networks

 

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