Situación incierta de las empresas españolas

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CRIF Rating Agency señala que la perspectiva para las empresas españolas es incierta para ciertos sectores y compañías dada la actual incertidumbre política. Adicionalmente, las consecuencias del evento negativo de Abengoa pueden ser otro factor de preocupación para aquellas empresas con un elevado endeudamiento y que tengan que afrontar a una refinanciación de su deuda en el corto plazo. Por otro lado, el bajo precio del petróleo y la debilidad del euro continúan actuando como catalizador para la mejora de los márgenes operativos y el crecimiento de la actividad para algunos sectores vitales como son el turismo y el transporte aéreo.

Factores Negativos: Incertidumbre política y el efecto dominó de Abengoa

El porvenir político en España es, a día de hoy, incierto debido a dos cuestiones fundamentalmente: la ausencia de un pacto para la formación de un gobierno en Madrid y la amenaza secesionista en Cataluña. Las recientes elecciones legislativas del 20-D han dejado un parlamento muy fragmentado sin un candidato claro que sea capaz de formar un gobierno por el momento, lo cual incrementa el riesgo de nuevas elecciones en primavera y lo convierte en un escenario plausible. Dicha falta de gobierno central unido a la reciente constitución de un gobierno regional en Cataluña, con la consecución de la independencia como principal objetivo, claramente plantea riesgos políticos con consecuencias impredecibles actualmente para las empresas españolas.

En nuestra opinión, los principales impactos negativos para las empresas españolas de la situación política actual en España y Cataluña pueden incluir un menor apetito inversor que puede desembocar en un mayor coste de financiación y una mayor incertidumbre en sectores regulados como pueden ser las utilities, ciertas infraestructuras y también las entidades financieras. Lo citado anteriormente puede afectar al desarrollo de los planes de inversión para empresas reguladas dado que los inversores tienden a demandar estabilidad y claridad en los marcos regulatorios a la hora de analizar sus decisiones financieras.

El actual escenario de tipos de interés muy bajos compensa la prima de riesgo pedida por los inversores a día de hoy pero el riesgo de una confrontación prolongada entre los gobiernos central y regional, unido a una potencial subida de los tipos de interés podría tener un efecto negativo sobre todo para aquellas compañías que tengan que afrontar refinanciaciones de deuda significativas en los próximos 12-18 meses. Compañías con una baja diversificación geográfica pueden también sufrir en mayor medida las consecuencias imprevistas de la situación política en España.

A pesar de la discreta mejoría en el sector de la construcción español prevista por CRIF (para más detalles, lea  “2015 Mid-Year Outlook on the Spanish Construction Sector: ‘A Glimmer of Light at the End of the Tunnel”), el evento negativo de Abengoa puede provocar un efecto dominó en otras compañías de construcción con un elevado endeudamiento, una posición negativa de circulante (cuentas a pagar excediendo las cuentas a cobrar) y/o una generación negativa de caja. Mantener líneas circulante es un factor fundamental para empresas constructoras dada su exposición a la volatilidad del capital circulante durante el año. La mayoría de este tipo de financiación es ofrecida por los bancos, que es probable que decidan restringir y endurecer el acceso a estas líneas como resultado del pre-concurso de Abengoa. CRIF apunta que la deuda a largo plazo también va a sufrir un impacto ya que la cotización de los bonos de algunas compañías (como Isolux o Aldesa) se ha visto afectada durante los últimos doce meses a raíz de la volatilidad continua de Abengoa en los mercados de capital.

Factores positivos: Precio bajo del petróleo y un euro débil

El precio del petróleo continúa disminuyendo (con el Brent cotizando alrededor de los USD30 por barril comparado a los USD50 en octubre 2015), lo cual es un factor positivo. Lo anterior está teniendo un impacto positivo en sectores importantes como el turismo y el transporte aéreo. El número de pasajeros en los aeropuertos españoles mantiene una senda sólida de crecimiento con 161 millones (+5,2%) en los primeros nueve meses del año en 2015. Dicho incremento se sustenta tanto en el aumento de los pasajeros internacionales (+5%) así como la consolidación del tráfico nacional (+5,8%). Los datos de tráfico aéreo en septiembre 2015 eras muy similares a los registrados en septiembre 2007 (pre-crisis), que fue la cifra récord en términos de pasajeros en España. Para más información, puede leer “2015 Mid-Year Outlook on Spanish Air Transportation Industry: Bouncing Back, No Further Sector Consolidation Expected”.

El sector hotelero español está mostrando una tendencia sólida de crecimiento apoyado por una fuerte demanda ligada a una persistente debilidad del euro respecto a otras monedas y a la mejoría macroeconómica registrada en España. El IPH (Índice de Precios Hoteleros) está  mostrando un mejor comportamiento de lo esperado con un incremento anual del 4,6% en noviembre de 2015. Las expectativas más optimistas de CRIF, que sugerían un incremento máximo del 4,1% en 2015, han sido superadas (para más información puede leer “2015 Mid-Year Outlook on the Spanish Hotel Industry: ‘Bright Forecasts but Still Some Domestic Deleveraging Ahead”). En este contexto, los grupos hoteleros españoles están siendo capaces de generar flujos de caja positivos y reducir su elevado apalancamiento que, junto a la volatilidad inherente del sector, sigue siendo una importante limitación para el rating de estas compañías.

 

 

 

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