¿Tengo algún seguro si pago mi viaje con la tarjeta de crédito?

 

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Las tarjetas de crédito que tan a menudo manejamos, además de ser un instrumento de pago habitual, tienen otros usos añadidos que una gran mayoría aún desconoce. Entre ellos, determinados seguros de accidente, de vida, e incluso de viaje, que pueden sernos de gran utilidad a la hora de cubrir los principales problemas surgidos en torno al mundo del turismo, donde el pago con dinero de plástico es cada día más recurrente.

Generalmente se trata de pólizas gratuitas que se encuentran incluidas “de serie” al contratar la tarjeta de crédito o que forman parte de esos gastos de mantenimiento que los bancos nos suelen cobrar en forma de cuota anual por emisión y uso.

Es frecuente que, por ejemplo, el seguro de la tarjeta se haga cargo de un retraso en un vuelo que, además, implique la pérdida de la conexión con el siguiente avión. O que cubra nuestro transporte y repatriación, la pérdida o demora de equipajes, la defensa jurídica en accidentes de circulación, los gastos y asistencia sanitaria, etc. Por eso, lo primero que debemos hacer es conocer qué seguros incluye nuestra tarjeta y si, en concreto, tenemos la posibilidad de disponer de uno de viaje mediante el pago de su importe total o parcial a través de ella, ya sea consultando el contrato firmado con la entidad bancaria o entrando en contacto con nuestra oficina para que nos facilite una copia del mismo y de las coberturas que incluye.

Otro aspecto recomendable es saber a quién considera como asegurado la tarjeta de crédito; puede que únicamente al titular o puede que también a cónyuges, parejas de hecho, ascendientes o descendientes de primer grado, etc. Eso sí, en el caso de que solo ofrezca coberturas al titular y se vaya a viajar en Pareja o en familia, conviene realizar el pago con dos o más tarjetas o estudiar la posibilidad de contratar un seguro opcional. Y en el caso de viajes en los que se haya abonado el importe parcialmente con la tarjeta, hay que tener claro que la posible indemnización o prestación se calculará proporcionalmente al porcentaje del coste pagado con ella.

Por último, en caso de que nuestra tarjeta de crédito no tenga contratado un seguro de viaje o si su condicionado no fuera lo suficientemente bueno, convendría la contratación de un seguro de viaje al efecto para estar tranquilos y que las vacaciones no resulten un infierno.

Solo una cosa más: los seguros de hogar también suelen incluir entre sus coberturas los robos en los alojamientos durante un viaje. Normalmente, esta cobertura aparece como “bienes temporalmente desplazados”.

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