Todas las compañías necesitan poner en marcha una estrategia de IA para evitar quedarse atrás

Tanto por su cantidad como por su complejidad, los datos son cada vez más difíciles de aprovechar sin la ayuda de máquinas para procesar y extraer conocimiento de dicha información

He tenido la oportunidad de hablar en la conferencia New York Times Dealbook sobre la urgencia que todas las compañías deberían tener a la hora de poner en marcha una estrategia de IA. A medida que se acelera el ritmo de la revolución digital, las empresas deberían tomar unas decisiones rápidas y críticas, utilizando para ello la cada vez mayor cantidad, complejidad y diversidad de los datos. Para gestionar este aluvión de información, las compañías necesitan poner en marcha unas estrategias de inteligencia artificial (IA) para evitar quedarse atrás.

La cantidad de datos disponibles supera la capacidad de los analistas humanos para procesar esta cantidad tan enorme de información y su complejidad. Por ello, se está haciendo cada vez más complicado el aprovechamiento efectivo de estos datos sin la ayuda de máquinas que no sólo los procesan, sino que también extraen conocimientos de ello.

La inteligencia artificial permitirá a las empresas gestionar datos complejos, además de proporcionar unas oportunidades sin precedentes para tomar decisiones en tiempo real, gestionar las operaciones de forma dinámica y agilizar las respuestas para los clientes.

Pero no estamos mirando al futuro. Las compañías de todo el mundo -desde bancos a compañías del sector de la sanidad, la fabricación o los servicios a consumidores- ya usan IA para analizar los datos y crear unas organizaciones de conocimientos que se adaptan y compiten a un ritmo inaudito. A continuación, mostramos algunos ejemplos:

  • Bank of New Zealand (BNZ) tiene una nueva idea de marca -Bank of You- que se centra aún más en el cliente. Para lograr este objetivo, utilizan la IA para reinventarse y para crear una experiencia más personalizada para los clientes.
  • Sharp Health Care utiliza AI para examinar años de historiales médicos electrónicos para estimar los pacientes que corren un  mayor riesgo de sufrir un deterioro repentino. Con un 80 % de precisión, sus modelos pueden predecir si se va a realizar una llamada al Equipo de Respuesta Rápida (Rapid Response Team, RRT) a lo largo de la siguiente hora, para permitir a Sharp el emplazamiento inteligente de equipos de emergencias médicas en lugares clave en el hospital para intervenir antes de que pueda ponerse en riesgo la vida de los pacientes.
  • Fero Labs utiliza AI para ayudar a los fabricantes a incrementar su producción industrial, evitando costosas averías con la maquinaria y reduciendo la generación de residuos. Todo ello contribuye a la elaboración de productos de mayor calidad y a una reducción de costes.
  • Amazon Web Services proporciona a sus clientes servicios de aprendizaje automático, para ayudarles a crear aplicaciones inteligentes. De este modo, permite a organizaciones como Zillow proporcionar unas estimaciones precisas para más de 110 millones de tasaciones inmobiliarias. También ayuda a los 100 millones de abonados de Netflix a realizar sugerencias predictivas.

Estos son solo algunos ejemplos de las innovaciones interesantes que pueden lograr las compañías con el uso de plataformas basadas en IA. Hay cuatro reglas que deben seguir las compañías para garantizar un futuro potenciado por la inteligencia artificial:

  • Saber los datos que se capturan y lo que podrían capturar basándose en las últimas tecnologías conectadas.
  • Poner en marcha una infraestructura para unir estos datos y saber cómo se están analizando.
  • Identificar las inversiones realizadas en IA para contar con ayuda para la extracción de conocimiento con dicha información.
  • Formar y preparar a los ejecutivos para un mundo en donde la inteligencia artificial ofrezca soporte y conocimientos para la toma de decisiones en tiempo real.

En Intel, nos centramos en hacer de la inteligencia artificial un elemento importante en nuestra cartera de soluciones. La misma tecnología que resolverá nuestros retos empresariales internos va a proporcionar ayuda a nuestros clientes. Entre los ejemplos en donde la IA va a optimizar las soluciones, podemos destacar los procesos de fabricación, la planificación estratégica y las operaciones de centros de datos informáticos. Estos casos de uso son algunos de los numerosos que podemos considerar y son las razones por las que vemos la inteligencia artificial como un componente estratégico en nuestros criterios de inversiones en Intel Capital.

Las compañías con más visión de futuro ya están disfrutando de una ventaja competitiva con el uso de IA. En el futuro, una estrategia para IA no va a ser algo opcional, sino un requisito esencial para la supervivencia.

Las compañías deberían elaborar y poner en marcha ahora unas estrategias para IA si desean tener un papel destacado en el futuro.

Brian Krzanich, CEO de Intel Corporation.

 

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